Lento y preciso
Nada acá sucede rápido: ni el café, ni la charla, ni tu corte. Y por eso sale perfecto.
Reservar mi turno →La casa
Humo trabaja a fuego lento. Un cliente por barbero, cuarenta minutos mínimos por cabeza y cero pantallas: el teléfono descansa, vos también.
La carta
El elenco



“Te reciben con café, música buena y salís impecable. Ritual completo.”— Diego M.
Agenda online
Elegí servicio, barbero, día y hora. Como invitado o con tu cuenta — te lleva un minuto.